2 de junio de 2016

El continuum conductista - cognitivista - constructivista según Jonassen


En mis lecturas de la maestría en educación he ido haciendo algunos descubrimientos intelectuales interesantes; particularmente los de extracción constructivista me han sido útiles para la elaboración de planes de clase y otras evidencias entregables.

Con la intención de que esos descubrimientos personales (al estilo bruneriano) no se diluyan entre las muchas lecturas, observaciones y participaciones en foros de discusión, los comparto por medio de este documento que tiene la misma índole de la información que revisé: es de acceso abierto y constituye un Open Educational Resource (OER).

El continuum conductista-cognitivista-constructivista según Jonassen

David Jonassen (1991, citado por Ertmer y Newby, 2013, p. 58) plantea una suerte de continuum conductista-cognitivista-constructivista a través del que pueden moverse las propuestas de diseño instruccional. Relacionando esta propuesta con las ideas básicas que el mismo Jonassen plantea en Objectivism Versus Constructivism (1991, párr. 19), propongo las tablas siguientes:












Después de de leer las ideas de Jonassen en torno a este continuum que va del objetivismo al constructivismo como posiciones extremas, aunque las decisiones instruccionales, y prácticas en general, suelen caer en algún punto intermedio del mismo; viene a mi mente una propuesta parecida, aunque enfocada en el ámbito metodológico de
las ciencias sociales. Me refiero al libro de Donatella della Porta y Michael Keating, publicado en 2008 por la Cambridge University Press, titulado Approaches and Methologies in the Social Sciences.

Esa obra mantiene la idea de que los enfoques metodológicos identificados por sus autores en la historia de la investigación social, se presentan en forma gradual y no representan compartimentos estancos; por lo que no pueden ser usados como etiquetas rígidas. Jonassen, por su parte, argumenta que el aprendizaje conlleva actividades tanto objetivistas como constructivistas, por lo que modelo de aprendizaje más realista se ubicará en algún punto entre
ambas posiciones extremas.

Referencias
Della Porta, D. y Keating, M. (2008). Approaches and Methologies in the Social Sciences . Cambridge, UK: Cambridge University Press.

Ertmer, P. A. y Newby, T. J. (2013). Behaviorism, Cognitivism, Constructivism: Comparing Critical Features From an Instructional Design Perspective. Performance Improvement Quarterly , 26 (2): 43-71.

Jonassen, D. H. (1991). Objectivism vs. Constructivism: Do We Need a New Paradigm? Educational Technology Research & Development, 39 (3): 5-14.

28 de mayo de 2016

Siempre ortografía [alfa]- El desafío didáctico de las "ingles del Inglés"

Alumnos del VII semestre de la Licenciatura en Lenguas de la UAP Huehuetoca
UAEMéx, presentando carteles en Coloquio de Lingüística Aplicada
[fotografía: luzLíquida BY.NC]
Mis alumnos de la Licenciatura en Lenguas, en la UAP Huehuetoca-Universidad Autónoma del Estado de México, cursan el sexto y séptimo semestre, respectivamente. Actualmente están trabajando en sus proyectos de investigación y especialmente aquellos con énfasis en lengua inglesa, dan muestras de una ambigüedad sintáctica, ortográfica y semántica al volver a escribir en su lengua madre.

Ya se ha vuelto característico mi comentario acerca de las ingles del Inglés, pues resulta divertido el hecho de que los alumnos se han habituado tanto a prescindir de la acentuación cuando producen en lengua inglesa, que ahora, al presentarme sus textos en Español escriben sobre las ingles en lugar de escribir sobre el Inglés.

He tenido que hacerles notar la omisión del acento en repetidas ocasiones, y lo más curioso es que el fenómeno se presenta por separado en los dos grupos que atiendo como profesor del Seminario de Investigación. Pero dejando de lado lo jocoso del asunto, hay una realidad que es digna de retomarse a nivel de reflexión e incluso de indagación académica, pues estoy empezando a notar que la mayoría de los alumnos aludidos presentan (más) problemas en su expresión escrita y algunos titubeos en su expresión oral.

Hace unos días tuve la oportunidad de asistir a la presentación de proyectos de los alumnos de sexto semestre, con énfasis en Inglés, y noté que varios de ellos se expresaron mejor de lo que los he visto hacerlo en Español y pude entender mejor sus planteamientos. Por eso considero que debemos voltear a mirar estos "episodios" didácticos y pensar las ingles del Inglés como parte de un proceso educativo complejo a nivel socio y psicolingüístico, pero principalmente como un desafío didáctico para el Seminario de Investigación, pues al trabajar con investigadores bilingües incompletos, es preciso que se propongan estrategias didácticas congruentes con las características de dichos aprendientes.

Uno de los adelantos que desde ya estoy considerando, es ofrecer a los participantes en el Seminario, la oportunidad de elegir el idioma en que prefieren exponer sus resultados, ya sea Francés o Ingles ;) y adecuar la planeación didáctica para solventar las necesidades especiales que surgirían y para sacar provecho de esta posible modificación. Una de las necesidades emergentes sería contar con un docente de Francés que pueda traducir simultáneamente para mí, pues entiendo el Inglés pero no así el Francés y esto podría constituir una amenaza para la innovación didáctica que propongo.

Por ahora es apenas una idea, pero en el futuro irá tomando cuerpo y, espero, revisaremos muy pronto los resultados que obtenemos de trabajar sobre las ingles del Inglés.

27 de mayo de 2016

La paradoja de Hempel


Unidad Académica Profesional Huehuetoca - UAEMéx

L19B09 Epistemología: Unidad V
1 er. Semestre | Licenciatura en Trabajo Social

La paradoja de Hempel

Carl Hempel usó algunos ejemplos por reducción al absurdo para hacer una crítica a las ideas acerca de la confirmación de las leyes científicas. En sus ejemplos, salen a relucir cuervos blancos y las paradojas de la lógica de la confirmación.

Hempel es uno de los precursores de la crítica a la conformación, prefigurando las audaces proposiciones de falsacionismo.

Preguntas y aportaciones serán bienvenidas en la sección Comentarios.

La paradoja de Hempel [luzLíquida BY-NC-SA]


Aprender en línea... la visión de Asimov en 1988


Ya en 1988, Asimov planteaba lo importante que sería el internet en la educación. En nuestra época y en nuestro país aprender en línea ¿realmente motiva a los estudiantes? Él habla de vocación… ¿es necesaria para aprender en línea? ¿Por qué? Estás de acuerdo o en desacuerdo con lo que él plantea en el video? 

Para responder a la primera pregunta, en mi experiencia como estudiante y como docente, la motivación de los estudiantes no suele verse alterada de manera significativa, en función de si el aprendizaje se realiza en línea o no; en el fondo, hay prácticas sociales que determinan la postura de la gente frente al aprendizaje, y si este se da en línea o no, pasa a segundo término en tanto tal aprendizaje se vea como “trabajo extra”, como actividad “remedial” de un curso presencial, como oportunidad de crecimiento personal, como crédito extra, etcétera. El contenido en línea no motiva el aprendizaje por sí mismo; pero sí que resulta útil para atraer la atención de los estudiantes. Al centro del asunto se encuentra lo que en los subtítulos de dicho video se traduce como “vocación”, pero se refiere sobre todo a los intereses de aprendizaje de los sujetos. Tales intereses podrían ser la plataforma de lanzamiento para el desarrollo de un aprendizaje significativo, como el reconocido escritor ilustra con el ejemplo del béisbol y las matemáticas. En consecuencia, opino que sí se requiere de esa vocación intelectual, de ese interés para aprender en línea específicamente, pues sabemos que estamos frente a procesos educativos cuando hay voluntad e intencionalidad. Asimov, sin duda fue un visionario y en la entrevista que miré en You Tube (Veronica Vera, 2011), esboza un amplio horizonte de posibilidades en materia de educación mediada por Internet; la mayor parte de ese escenario ya está presente, especialmente en las vidas de los llamados nativos digitales. Es mi impresión que en tanto visión del futuro, presenta problemas de idealización de ese futuro y del sujeto cognoscente involucrado.

En primer lugar, la visión de Asimov se encuentra completamente descontextualizada del entorno económico y político; en esa medida es utópica porque no ofrece una discusión acerca de las implicaciones que conlleva tener una computadora personal en casa, con acceso a internet… como si una computadora con esas características fuera a ser usada primordialmente con fines educativos, como si no hubiera mil otros usos –incluido el ocio—para ese aparato conectado.

Por otra parte, Asimov sueña con humanos ávidos de saber más sobre su mundo, dispuestos a aprender y a hacerlo durante toda la vida; pero en la práctica ese sujeto cognoscente ideal –que es también el sujeto ideal de las políticas educativas gobales puede (y de hecho lo hace) decidir no aprender, sino acumular información para cumplir sencillamente con los requisitos evaluativos de un programa de estudios y nada más. Ahora bien, demos por hecho que los sujetos quieren aprender y de hecho aprenden a su ritmo, en su espacio propio, acerca de lo que se les antoja; aún en ese escenario, la evaluación de competencias se encuentra tan centralizada y estandarizada (pensemos en PISA), que siempre será exigible un mínimo de conocimientos, habilidades y actitudes que podrían no haber estado en la gama de posibilidades de entre la que el sujeto hace sus elecciones.

Así pues, estoy de acuerdo con Asimov en tanto sus opiniones fueron una visión de futuro, un máximo posible; pero difiero en la medida en que escribo desde el futuro del presente de Asimov, en un tiempo en que el sueño futuro se ha vuelto desafío presente, con toda su complejidad económica y política. El escritor imaginó un futuro en el que la escuela no fuera abolida pero sí complementada con aprendizajes autodirigidos y automotivados, no impuestos u organizados desde fuera del sujeto; esta postura moderada conserva lo mejor de la escuela (donde uno enseña a muchos) y aspira a lo mejor del uso de la tecnología para salvar la brecha de la educación masificada: por fin podría lograrse la relación uno-a-uno entre sujeto cognoscente y fuentes de información… es un futuro que sigue abierto.


Referencias

Veronica Vera (2010, 11 de octubre). Isaac Asimov previendo el impacto de Internet [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=oIUo51qXuPQ, el 16 de mayo de 2016.

19 de mayo de 2016

Talento humano en la organización educativa


1.    ¿Cuál es la importancia de la planeación del talento humano en la administración educativa?

2.    ¿Cuáles son las Características de la cultura organizacional educativa?

De acuerdo con Bradley (2016, p. 14), quien analiza el caso de la educación superior, la administración del talento humano cobra importancia al interior de las organizaciones educativas, tanto lucrativas como no lucrativas, en la medida en que la matrícula de estudios universitarios tiende a elevarse y las instituciones compiten por los recursos gubernamentales; esta competencia tiene como resultado la elevación de la exigibilidad de la rendición de cuentas, en consecuencia las organizaciones tienden a adoptar enfoques más gerenciales y modelos corporativos de gobernanza, alejados más y más de las estructuras colegiadas tradicionales.
            Según estas apreciaciones, las escuelas tienden a manejarse como empresas, ya sea que busque generar ganancias o no; por eso, las escuelas están interesadas en administrar el talento de sus recursos humanos, para mantener ventajas competitivas.
A decir de Cardona (2011, p. 32), la importancia del talento humano reside en que sus depositarios, a saber, profesores y alumnos, son la riqueza de las instituciones educativas.

Por otro lado, la cultura organizacional tiene qué ver con el proceso de socialización al interior de la organización (Sánchez, 2010, p. 25). Esta misma autora señala que el concepto no es unívoco y comprende sistemas de significaciones; símbolos, ceremonias y mitos; suposiciones básicas compartidas; reglas y relaciones; vínculo emocional que cohesiona; mecanismo de control; según el autor que se estudie (Sánchez, 2010, pp. 25-26).

Más allá de la polisemia del término “cultura organizacional”, se reconocen sus cuatro elementos centrales: a) el entorno forma la cultura organizacional; b) los elementos internos de la organización forman, desarrollan y consolidan la cultura organizacional; c) la forma histórica de aparición y consolidación de la cultura; y d) funciones de la cultura en la organización (Sánchez, 2010, p. 29).

Referencias

Bradley, A. P. (2016). Talent Management for Universities. Australian Universities’ Review, 58 (1), 13-19. Recuperado de http://files.eric.ed.gov/fulltext/EJ1091199.pdf
Cardona Andújar, J. (2011). Hacia un modelo para la gestión del talento humano en la enseñanza universitaria: Aspectos básicos. Pampedia, 7, 31-43. Recuperado de http://www.uv.mx/pampedia/numeros/numero-7/Hacia-un-modelo-para-la-gestion-del-talento-humano-en-la-ense%C3%B1anza-universitaria.pdf
Sánchez Gómez, M. I. (2010). Caracterización de la cultura organizacional de las instituciones de educación superior del estado de Guanajuato. Tesis doctoral. Recuperada de http://fca.uaq.mx/files/investigacion/doctorado/tesis/mirna_sanchez_gomez.pdf

Educación presencial vs Educación en línea

fundaciontelefonica.com.ec
1.    ¿La calidad en la educación presencial es superior a la que se brinda en la educación en línea?
2.    ¿En la educación en línea, se facilita obtener mejores calificaciones?
3.    ¿Es necesario eliminar el examen de admisión en ambas modalidades?
4.    ¿Se encuentra en vías de extinción la educación presencial frente a la educación en línea?

Buenas noches, Mtro. Martínez Zariñán y colegas participantes en el foro.
Respondo a las preguntas de esta semana.

1.    En primer lugar respondo con un “no necesariamente”. Esta primera respuesta se verá influida por la representación social que nos hagamos de la educación, en función de las prácticas y valores de nuestro grupo social, familia, según nuestro rango de edad, etcétera. Como ilustración de mi dicho, traigo a colación los comentarios que escucho entre mis colegas de manera cotidiana: suelen tener un prejuicio muy marcado hacia la educación no presencial, esto es, consideran que no solamente la educación en línea, sino toda aquella que no implica la interacción presencial entre estudiantes y profesores, tiene una calidad baja, es propia de los flojos, es para quienes no se esfuerzan, o bien para quienes quieren obtener un título o grado con solo pagar una colegiatura.

Con frecuencia escucho que los programas educativos no presenciales se oponen a los llamados “de calidad”, y que la mejor opción, la más prestigiosa, etcétera, es la educación presencial. Estos comentarios que, como señalaba, recojo al paso durante las horas laborales, contrastan con otras percepciones de docentes que hemos cursado o estamos cursando licenciatura o maestría en línea; para nosotros esta forma de aprender se ajusta a nuestro presupuesto, horario disponible y aspiraciones personales o profesionales y no representa desventaja alguna frente a la modalidad presencial, que generalmente todos hemos ya experimentado en algún momento de nuestra formación

Más allá de las percepciones de unos y otros, al revisar el material de apoyo de esta semana, me doy cuenta de que la calidad no está en función de los comparativos que podamos hacer entre una forma y otra de educar, entre una y otra escuela, entre una y otra plataforma, etcétera; sino que la calidad es un tema complejo que apela a la mejora continua de los objetivos, los recursos, el contexto y los procedimientos de cada organización educativa. A este respecto es muy ilustrativa la expresión “la calidad es un viaje, no un destino” (Martínez Zariñán”, s. f.); es decir, se trata de un medio, no de un fin en sí misma.
2.    El estudio en línea implica compromisos y disciplina muy similares a los que se esperan de un estudiante presencial; pero no hay una figura transmisora de conocimiento a quien escuchar en una sesión, tampoco hay una persona guiadora o correctora de las acciones en tiempo real, no hay horarios qué cumplir, ni lugares físicos qué ocupar, etcétera. En consecuencia se traslada el grueso de la responsabilidad hacia el estudiante; en otras palabras, se fortalece el aprendizaje frente a la enseñanza y esto compromete de manera más fuerte al alumno en su propio proceso de aprendizaje (Antero y Aguilar, s. f.; East New Mexico University, s. f.). Lo anterior no significa que la evaluación de sus aprendizajes y los productos y evidencias correspondientes, sea superficial; ni significa que los alumnos puedan acceder fácilmente a calificaciones altas.

Por el contrario, podríamos estar leyendo mal los resultados, pues las calificaciones mínimas aprobatorias de los programas en línea son altas, comparadas con la generalidad de la educación presencial; asimismo, los trabajos producidos por alumnos de programas en línea están normados por los syllabi y por las rúbricas, probablemente más que los realizados por estudiantes del sistema presencial; sin mencionar que se les aplica un software para identificar el grado de plagio en que incurren al referenciar mal o no hacerlo en el texto. Así pues, no me parece que sea “más fácil” alcanzar mejores calificaciones.
3.    Desde mi perspectiva, el examen de ingreso, característico de la modalidad presencial, no debe ser abolido. Considero que sí nos da unos datos iniciales para efectos de planeación educativa, por más que levante polémica y reciba innumerables críticas.

En la práctica, es muy costoso partir de cero al planear la educación de toda una generación de estudiantes; en mi experiencia como profesor universitario, como tutor en el mismo nivel y como secretario de academia, siempre tomamos decisiones en función de los logros de cada estudiante respecto de los requisitos mínimos en unos cuantos aspectos medibles; y esa información básica nos la brinda el resultado del examen de ingreso.
4.    La educación presencial goza de cabal salud. De ninguna manera prodríamos decir que está en peligro de extinción pues no solamente predomina sobre la educación en línea, sino que esta última se encuentra en un estado incipiente en nuestro país (Valencia y Aguilar, 2013). Esta realidad la observamos a diario, pues si reflexionamos un poco sobre nuestra propia experiencia, el número de años que hemos aprendido de manera presencial es mucho mayor frente a los que hemos estado matriculados en línea o en un modelo mixto; asimismo, notaremos que las posibilidades de estudiar en línea se reducen prácticamente al nivel superior, el posgrado y en alguna medida el nivel medio superior, mientras que la educación básica sigue siendo presencial.

Es un gusto dialogar con ustedes.
Leopoldo.

Referencias
Antero Aguilar, L., (s.f.). Los roles en la educación a distancia. Consultado el 17 de marzo de 2015 en www.sepbcs.gob.mx/sepanmas/Cursos_Linea/Curso_Medios/Roles.doc

East New Mexico University (s.f.). Student Best Practices for Online Success. Consultado el 17 de marzo de 2015 en http://www.ruidoso.enmu.edu/~enmu/files/Online_Student_Best_ Practices.pdf

Martínez Zariñán, Á. G. (s. f.). Tema 2: Sistemas de calidad y la mejora continua [Presentación de diapositivas]. Recuperado de https://uniteconline.blackboard.com/bbcswebdav/pid-1131234-dt-content-rid-16623851_1/courses/UNI_162_01_20_M2_MEEO_MLE03T_ML1302/Tema%202%20Sistemas%20de%20calidad%20y%20la%20mejora%20continua.pdf

Valencia, R. y Aguilar, A. (2013). Presentación del White paper E-learning en México del Cinvestav. Consultado el 17 de marzo de 2015 en http://www.slideshare.net/rvalencia/e-learning-en-mexico-presentacion-del-white-paper-2013-del-cinvestav

Administración educativa, ¿solución a la búsqueda de la excelencia?

administradoreducativodoor.blogspot.com
“¿Es la Administración y gestión en las instituciones educativas, la solución en la búsqueda de la excelencia educativa?”
Los puntos a tratar son: a. Orígenes de la administración y gestión; b. Funciones de la administración en las instituciones educativas; c. Políticas de la institución educativa; y d. Conclusiones

Buenas noches, Mtro. Álvaro Martínez Zariñán y colegas participantes en el foro.
Contribuyo a la discusión de esta semana en los siguientes términos:

a) Orígenes de la administración y gestión
Desde una perspectiva general, las voces administración y gestión, derivadas de los verbos administrar y gestionar, respectivamente, pueden ser consideradas como sinónimos (RAE, 2014). Es mi intuición que la palabra gestión es la forma contemporánea de referirse al proceso de “prever, organizar, mandar, coordinar y controlar”, descrito por Henry Fayol (citado por Reyes Ponce, 1996, p. 17) como administración.

A pesar de que la administración existía de facto desde épocas remotas, en relación con la sedentarización de las sociedades humanas, la discusión teórica acerca de la misma es de carácter moderno y vinculada a procesos de industrialización en el marco de la economía capitalista (FCA, 2003, p. 40). Así pues, los precursores del estudio científico de la administración hay que buscarlos en el siglo XIX; entre ellos hallaremos a empresarios y a investigadores por igual, en virtud de la tensión entre teóricos y empíricos existente en el ámbito administrativo, que ya esbozara Agustín Reyes Ponce hace algunas décadas (1996, pp. 24-25).

Entre los precursores aludidos en el párrafo precedente, podemos mencionar a Henry R. Towne, Charles Babbage y Robert Owen, quienes sentarían las bases de desarrollos posteriores de la mano de Frederick Taylor y Henry Fayol (FCA, 2003, pp. 43-44) y otros enfoques más cercanos en el tiempo como el estructuralista, el de relaciones humanas, el de sistemas, el cuantitativo y el neo humano relacionismo (FCA, 2003, p. 77).

b) Funciones de la administración en las instituciones educativas
Tony Bush (2006, p. 3) señala que al llevar la administración al terreno educativo, se crea la brecha teoría/práctica, caracterizada por la preferencia que, por un lado, muestran los académicos hacia la primera y el involucramiento de los administradores en la segunda. Al final, propone Bush, “la administración educativa es un campo de estudio y práctica relacionado con la operación de organizaciones educativas” (p. 1).

Dicha operación ha de estar encaminada a la calidad de la entrega del servicio y al uso estratégico de los recursos disponibles, ya sean humanos, intelectuales, tecnológicos o presupuestales; pero la administración educativa también funciona al nivel del suministro de insumos, la proyección de necesidades futuras, la generación de una visión colectiva de desarrollo organizacional, etcétera (UNID, s.a., p. 6).

c) Políticas de la institución educativa
Los autores coinciden en señalar que la elección de los objetivos de la institución es un tema fundamental para la administración educativa. Dichos objetivos, según Bush (2006, p. 1), son determinados por presiones externas a la institución educativa, y no siempre se mantienen orientados hacia las necesidades de los alumnos; no obstante lo anterior, en palabras de Fernández y Rosales (2014) el objetivo “real de toda escuela es llegar a ser una escuela efectiva […] una escuela comprometida con la educación” (p. 6).

d) Conclusiones
Considero que la administración no es la panacea ni mucho menos; es una técnica con ciertos alcances y limitaciones, dependiente de los objetivos institucionales y en tensión con las necesidades educativas reales, las necesidades involucradas en la retórica educativa y los recursos disponibles, siempre escasos y susceptibles de un manejo estratégico.

Es importante reconocer, por otro lado, que probablemente tendríamos menos problemas en el ámbito educativo si trabajáramos de acuerdo con los objetivos planteados a nivel institucional, si usáramos las instalaciones y si atendiéramos las directrices establecidas; a menudo los grandes problemas que creemos irresolubles se originan en un deficiente seguimiento de procedimientos. Como ejemplo de esto, quiero señalar los insatisfactorios números relativos a la deserción escolar; cada vez más alumnos dejan la escuela en semestres tempranos y medios sin que nada parezca revertir la tendencia. Pero existe un programa institucional de tutoría académica que se encuentra abandonado, hay un programa de mentoría y de asesoría disciplinaria al que nunca se le da seguimiento… tengo la impresión de que si usáramos las estrategias para lo que en su momento fueron diseñadas, tendríamos menos dificultades o por lo menos más cursos de acción a la mano.

Leopoldo Basurto Hernández.

Referencias
Bush, T. (2006). Theories of Educational Management. International Journal of Educational Leadership Preparation, 1 (2), 1-25. Recuperado de http://files.eric.ed.gov/fulltext/EJ1066693.pdf

FCA (2003). Apuntes para la asignatura Administración básica I. México: Autor. Recuperado de http://fcasua.contad.unam.mx/apuntes/interiores/docs/98/1/admon_bas1.pdf el 7 de abril de 2016.

Fernández, S. y Rosales, M. (2014). Administración educativa: la planificación estratégica y las prácticas gerenciales integrando la tecnología,  su impacto en la educación. Ponencia presentada en el Congreso Iberoamericano de Ciencia, Tecnología, Innovación y Educación, celebrado en Buenos Aires, Argentina entre el 12 y el 14 de noviembre. Recuperado de http://www.oei.es/congreso2014/memoriactei/1582.pdf, el 4 de abril de 2016.

RAE (2014). Administrar. Diccionario de la lengua española (23ª ed.). Recuperado de http://dle.rae.es/?id=0mCOzj6

RAE (2014). Gestionar. Diccionario de la lengua española (23ª ed.). Recuperado de http://dle.rae.es/?id=JAQijnd

Reyes Ponce, A. (1996) Administración de empresas: Teoría y práctica, primera parte. México: Limusa.

UNID (s. a.). Módulo I: Administración escolar. Recuperado de http://brd.unid.edu.mx/recursos/Modulo_Uno_Admin_Escolar/Modulo_I_Sesion_1.pdf?603f00, el 7 de abril de 2016.

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