30 de marzo de 2016

Dinámica familiar y socialización


En esta ocasión, les propongo una reflexión acerca de la familia y su papel determinante para las habilidades de socialización de sus miembros, asimismo en tensión con la influencia mediática a la que estamos sobreexpuestos como generaciones nativas digitales.

1. Tanto yo como mis alumnos pertenecemos a generaciones nativas digitales; en consecuencia el bombardeo mediático enfocado al consumo, bajo una lógica de usar-y-tirar, no ha sido una opción para nosotros, sino una marca definitoria de nuestra vida en familia. Como resultado, creo que la vieja discusión acerca de si los medios influyen nuestras vidas o bien nuestras vidas se hallan reflejadas en los contendos mediáticos, está ya superada por obsolescencia y en este momento, es muy claro que ambas cosas son reales y vigentes. De ahí que las redes sociales, la televisión, radio, cine, prensa, etcétera, no solamente sean la pasarela en la que se representan nuestros estilos de vida, sino que son al mismo tiempo la plataforma de lanzamiento de esos y otros estilos de vida; por ello la enajenante manipulación mediática que se enarbola desde hace décadas (Horkheimer y Adorno, 1998, p. 165-171), tiene su correlato en la decadente vida humana de la actualidad. Como la serpiente que se muerde la cola, vida humana y aspiración mediáticamente trasmitida, se suceden y entrecruzan en un ciclo que puede extenderse ad infinitum.

2. Los medios de comunicación están ahí, transmitiendo sin descanso sus mensajes con la orientación que ya conocemos y que menciono en el primer párrafo. La decisión de retomar los mensajes mediáticos es nuestra; el problema reside precisamente ahí. Hemos crecido como sujetos que rehuyen la decisión, que no se han entrenado para tomar decisones efectivas, fundamentadas o siquiera conscientes, que entregan su albedrío a las opciones prefabricadas del mercado, de la moda, de las canciones populares, de las tendencias tecnológicas, etc.

Atribuyo este abandono a la falta de formación familiar acerca de la toma de decisiones, sus implicaciones, efectos y consecuencias para con los demás. Las familias tradicionales están en franco retroceso; pero no ha dejado de haber familias y el desafío no es llevarlas de vuelta a la época idílica de los valores universales o de la moral conservadora, sino asumir que estas familias postmodernas son las que existen a partir de ahora y con ellas podemos y debemos trabajar.

El pertenecer a una familia no tradicional no implica necesariamente una carencia de compromiso social; no hay condicionantes irreversibles sobre ello y nos corresponde demostrarlo. Voy a poner un ejemplo simple: si nos quejamos de la persistencia con que nuestros hijos, alumnos y demás adolescentes (incluso niños) acuden a los contenidos violentos, relacionados con drogas, moda y sexualidad, debemos reconocer que les son más atractivos que aquellas propuestas basadas en el respeto, la responsabilidad, el compromiso, la sobriedad, etcétera. Y les son más atractivos porque hemos permitido que así lo sean: no hemos generado las alternativas que puedan competir contra las franquicias del entretenimiento violento y sexual; queremos contrarrestar las influencia de los videojuegos con libros, o de los blogs con conferencias magistrales y lo cierto es que esta batalla deberá librarse en el terreno mediático masivo, en el territorio mismo de las influencias que consideramos perniciosas para el desarrollo de nuestros niños y adolescentes.

Como ejemplo de un esfuerzo en ese sentido, quiero hacer referencia al proyecto SOLE de Sugata Mitra (2015), que ataca el problema educativo en el terreno de las TIC y sin depender de la escuela; este ejemplo podríamos retomarlo a la hora de competir efectivamente con las influencias perniciosas de que vengo hablando y sugiere la pregunta detonante.

Es un gusto pensar en su compañía. Ojalá puedan comentar.

Leopoldo Basurto Hernández


Referencias

Horkheimer, M. y Adorno, T. W. (1998). Dialéctica de la ilustración. Fragmentos filosóficos. (J. J. Sánchez, trad.). (3a. ed.). Valladolid: Trotta.

Mitra, S. (2015). School in the Cloud. Microsoft-Newcastle University-TED. Recuperado de http://www.theschoolinthecloud.org

Perspectivas sobre el fenómeno de los NiNi's


En el origen del fenómeno 'nini' están seguramente todos los rubros de la pregunta detonante: educación, familia, economía y política. Al respecto me gustaría desplazar el discurso desde la queja y la invectiva contra el gobierno, el capitalismo despiadado y la falta de oportunidades, como hace la mayoría de las personas que han comentado el video que sirve de base para iniciar la discusión de este foro (EnlaceMexico Mx, 2012), hacia una zona propositiva que nos permita ensayar otras rutas de comprensión sobre esta realidad social. Me interesa principalmente la famila y en torno a ella gira mi comentario.

Esta semana tratamos un tema de vanguardia que en los últimos años se ha visto eclipsado por polémicas relacionadas con el bullying, la reforma educativa y la legalización de las drogas. No obstante, la realidad de los mexicanos jóvenes que NI estudian NI trabajan sigue siendo un problema importante, en la medida en que afecta a la población joven entre 15 y 29 años (Notimex, 2013) y tiene repercusiones para las familias mexicanas, índices educativos y, naturalmente, para la ética contemporánea.

La familia como institución social ha estado sufriendo cambios que la ponen en una zona de indeterminación moral, jurídica y afectiva. No tengo intención de enunciar los procesos sociales involucrados en esta mutación de la familia, pues me interesa hacer énfasis en que el resultado de los mismos es el poco tiempo y la menor calidad del mismo que los padres y, en general, las figuras familiares de autoridad pasan con los niños y adolescentes. Hoy tenemos madres que trabajan a la par de los padres de famila y mujeres que son jefas de familia, además de los tradicionales padres que se desentienden de la educación de los hijos, por la idea de corte machista acerca de que esa es una tarea propia de mujeres.

Como resultado, los miembros más jóvenes del hogar pasan tiempo en una guardería, solos en casa viendo la TV, conversando en Facebook, mirando videos en YouTube, tomándose selfies y subiéndolas a Instagram, jugando vieojuegos en línea, vagando por las calles de los fraccionamientos donde viven, etcétera. A través de su interacción con todos esos dispositivos y redes sociales, adquieren una identidad virtual que casi nunca es asesorada por un padre o una madre, y precisamente esta es la novedad, pues siempre hemos maneras ingeniosas de perder el tiempo, pero actualmente no hay mucho tiempo que los padres puedan dedicar a sus hijos.

En consecuencia, tenemos jóvenes sin proyectos de vida, sin motivación auténtica, dependientes de la aprobación virtual de desconocidos, acostumbrados a obtener información en 'un clic' pero no a generar conocimientos útiles, habituados a discriminar a los demás por su apariencia, sus ideas, su poder adquisitivo; obsesionados con las tendencias de consumo que devienen modas, entre otras cosas. Por eso cuando se enfrentan a retos educativos o laborales, lo más sencillo para ellos es desertar, oponerse al sistema, marchar por las calles demandando espacios educativos, aumentos salariales, etcétera. Por eso lo menos desafiante para ellos, es quedarse en casa donde hay techo, manutención y entretenimiento sin desarrollar sus propias actividades productivas.

En este sector de la población están las madres solteras jóvenes que proliferan en nuestro paisaje social, los delincuentes de barrio, y en general los halcones al servicio de los narcotraficantes y los potenciales consumidores de drogas legales e ilegales.

Esperar a que la familia como institución social vuelva a ser lo que era antaño, o esperar a que el gobierno "haga algo", o culpar al sistema educativo, son todas salidas propias del pensamiento 'nini'. Como educadores debemos asumir las habilidades que SÍ poseen estos jóvenes y potenciarlas, encauzarlas hacia metas educativas y laborales que sean viables. Sin duda estos muchachos lo han pasado mal en el sistema educativo, no se adaptan, no se comprometen; pero a pesar de ello poseen habilidades que deberían ser aprovechadas. Si esperamos a que el sistema cambie, a que algo suceda, postergamos la intervención en una realidad que nos rodea y nos interpela directamente. Seguramente deberemos hacer equipo con las familias, con las instancias gubernamentales, con las empresas, pues no es tarea exclusiva de los actores educativos; pero me parece que siempre es posible hacer algo al respecto.


Es un gusto dialogar con ustedes.

Leopoldo Basurto Hernández.


Referencias

EnlaceMexico Mx (2012, marzo 26). Los "ninis" - El futuro es incierto para ellos [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=F8exoYCA424

Notimex (2013, junio 26). México, tercer país de la OCDE con más 'ninis'. Milenio. Recuperado de http://www.milenio.com/negocios/Mexico-tercer-pais-OCDE-ninis_0_104989778.html

Una escuela para Valentina: cómo la legislación se acata pero no se cumple



En Nueva España durante el siglo diecisiete existía una curiosa frase que más o menos rezaba así: "acátese pero no se cumpla". Esto lo decían los abogados de la Audiencia, los gobernadores o el mismo virrey cuando llegaba a sus manos la más reciente ley proveniente del otro lado del océano. Al decir eso, ponían sobre su cabeza el pliego que contenía el ordenamiento jurídico (lo acataban), como orden de su rey; pero el cumplimiento del mismo quedaba a su discreción en función de las contingencias del reino y las coyunturas políticas del momento.

Ya no estamos en Nueva España y ya no tenemos rey que gobierne; pero en la práctica en este país las leyes siguen acatándose sin cumplirse, como nos muestra el caso que pongo a su consideración. Pese a ello, lo que sigue no es una queja acerba, sino un ejemplo de lucha, esperanza y acción para el cambio... una pequeña revolución.

Presentación del caso

El caso que he elegido es el de Valentina Aguilera Hipólito, a quien conozco desde que era muy pequeña debido a que es la hija de una gran amiga mía, Maricruz Hipólito Palomares, a quien conocí durante nuestros años universitarios en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la Universidad Nacional.

Valentina, o Vale, como la llamamos quienes de una forma u otra somos cercanos a ella, ha enfrentado retos titánicos desde su nacimiento, pues a diferencia de la mayoría de nosotros, presenta atrofia de nervio óptico y parálisis cerebral tipo hemiparesia epástica izquierda. Este diagnóstico explica por qué la niña cada vez ve menos con el ojo izquierdo y las dificultades que tiene para mover la parte izquierda de su cuerpo. Pero, contra todas las expectativas, Vale camina, habla y aprende, como ha quedado demostrado ante la sorpresa de médicos, profesores y directores de escuela cuando conocen su caso y conviven con ella.

En este momento Vale tiene ya siete años; su madre y ella libran una batalla contra el tiempo, contra la ignorancia, contra la cerrazón, la burocracia y contra la discriminación para hacer que la niña permanezca en la escuela primaria escolarizada, a la que fue admitida tras largos meses de gestión, creación y adaptación de materiales educativos por parte de Maricruz, y tras tocar muchas puertas y luchar por defender los derechos humanos de Vale, que deberían estar garantizados en un país que suscribió la declaración universal relativa a los mismos, y en virtud de ellos Vale tendría una oportunidad educativa asegurada, no en función de su discapacidad, sino de su buen aprovechamiento escolar.

Consecuencias

En efecto, el de Valentina es un caso de injusticia educativa, como se señala en el Programa Nacional de Fortalecimiento de la Educación Especial y de la Integración Educativa (2002, p. 10), a pesar de vivir en la ciudad más grande y con mejores oportunidades de vida en el país, como lo es el Distrito Federal.  A Valentina se le ha negado la integración educativa, tomando como prejuicio la discapacidad que presenta y pasando por alto su buen desempeño intelectual; inclusive se le ha promovido de grado escolar sin preocuparse por su aprendizaje. Esto no es lo que ella necesita, pues al "pasarla" de año simplemente la rezagan del aprendizaje y de la socialización, para mantenerla en una suerte de esfera de cristal que la hace en la práctica intocable, invisible, no evaluable, irrelevante... y Valentina tiene todos los elementos, legales e intelectuales, para ser apoyada en su desarrollo, no simplemente promovida por decreto, sin que los responsables de su aprendizaje se ocupen del mismo.

Ley involucrada

Desde luego se ve vulnerado el derecho humano de Valentina a la Educación, consagrado en el Artículo 26 de la Declaración Universal sobre la materia, así como los Numerales 2 y 3 de la Declaración de Salamanca, en el ámbito internacional; el Artículo 1o constiucional, en lo referente a que el estado promoverá, protegerá y asegurará el pleno ejercicio de los derechos humanos y libertades fundamentales de las personas con discapacidad; el Artículo 3o constitucional, fracción II, inciso c; y la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, especialmente el Artículo 12, que a la letra dice: "La Secretaría de Educación Pública promoverá el derecho a la educación de las personas con discapacidad, prohibiendo cualquier discriminación en planteles, centros educativos, guarderías o del personal docente o administrativo del Sistema Educativo Nacional"; en el ámbito nacional.

Sugerencias / cursos de acción

Valentina, su madre, amigos, maestros y activistas no se han quedado con los brazos cruzados, pues han entendido que cualquiera puede quejarse, pero se requieren más que ganas, más que quejas para provocar cambios. Maricruz se dio a la tarea de lanzar una campaña de recaudación de fondos en Indiegogo (https://www.indiegogo.com/projects/una-sombra-para-valentina#/), ante la difícil situación económica en que se encuentra la familia; la periodista Catalina Ruiz-Navarro publicó un artículo sobre el caso de Valentina en el diario en línea Sin Embargo (http://www.sinembargo.mx/opinion/28-08-2015/38557); la fundación ILUMINA (que hasta antes de su ingreso a la primaria había atendido a Vale) produjo un video informativo (https://www.youtube.com/watch?v=0hbkYyPJTWs)... todas ellas acciones que, como bien dice la Dra. emily Cohen, no buscan hacer daño a los demás ni a la niña misma, sino sensibilizar, sacar a la luz problemáticas, pero sobre todo buscar y encontrar alternativas, cursos de acción al imperante acatamiento y nulo cumplimiento de nuestras leyes. Esto es movilizar la acción de la sociedad civil para mejorar las condiciones educativas de los niños con discapacidad, pues Valentina no es la única en tal situación, no es la única afectada y no será la única beneficiada cuando los logros se consigan.


Es un gusto conversar con ustedes.

Leopoldo.


Referencias

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad

Ruiz-Navarro, C. (2015, agosto 28). Valentina y los normales. Sin Embargo. Recuperado de http://www.sinembargo.mx/opinion/28-08-2015/38557

Secretaría de Educación Pública (2002). Programa Nacional de Fortalecimiento de la Educación Especial y de la Integración Educativa.

Situación de la educación mundial



Empiezo por compartir con ustedes mis cinco puntos que, más que como alerta, son para llamar la atención sobre algunas tendencias contemporáneas, sobre todo en relación con sus consecuencias sociales problemáticas; en seguida de cada uno de ellos, aporto perspectivas sobre los mismos, en ánimo de solución o atención de las problemáticas aludidas.

1. La educación está dejando de responder a las expectativas sociales que se tienen sobre ella, sobre todo en un mundo que se halla en una época de transición, en un cambio de tiempos, como señalan algunos autores (Ugarteche y Martínez-Ávila, 2013, p. 25). 2. En este momento existe una brecha importante por cerrar entre las exigencias de la empresa (a nivel de conocimientos, pero sobre todo de habilidades para la resolución de problemas) y los conocimientos y habilidades que los estudiantes adquieren en el entorno educativo formal.

a) Históricamente, la educación ha ido a la zaga de los desarrollos sociales; es una institución que reacciona ante los cambios sociales y no necesariamente los propone o genera. En consecuencia, que actualmente se le tilde de obsoleta, de matar la creatividad inherente a los humanos, entre otras cosas, no tendría que suscitar demasiada sorpresa, porque no es un fenómeno nuevo. b) Así pues, la educación, más allá de la actualización curricular y la innovación pedagógica (UNESCO, 1998), cuenta desde ya con propuestas que combaten las críticas del momento: principalmente hablando de educación mediada por Tecnologías de Información y Comunicación, contamos con una especie de boom del e-learing y el m-learning luce asimismo prometedor en el corto plazo (Lafuente, 2015); estas formas de adquirir aprendizajes no dependen de la institución escolar y son bien recibidas a nivel global; mientras no dejemos a un lado la idea de una educación monopolizada por la escuela, seguiremos creyendo que la educación es obsoleta y poco pertinente.

3. La educación sigue siendo mayoritariamente tradicionalista, basada en repeticiones y con énfasis en la ejercitación de la memoria de los alumnos.

c) Tenemos algunos avances frente a esas prácticas que, de acuerdo, ya suenan obsoletas y me parece que poco a poco dejan de tener un lugar en el escenario educativo global. Esos avances son las reformas educativas que han comenzado a introducir los modelos de educación por competencias, como política pública de alcance nacional. Como ejemplo quiero hablar de mi experiencia en la UAEM, como docente: allí nuestros programas de estudio están alineados con el enfoque por competencias; pero ni la cantidad de alumnos por grupo, ni el diseño de aulas (la existencia misma de espacios para el aprendizaje que deban llamarse "aulas"), ni el sistema de control escolar permiten que se apliquen a cabalidad dichas innovaciones que existen en papel. Por eso hablo de avances; estamos en el camino de superar los enfoques tradicionalistas, no hay que dejar de caminar.

4. La piedra angular de la reforma educativa son los profesores; pero resulta que estos profesores son mayoritariamente inmigrantes digitales (Prensky, 2010, p.3) y por ello incapaces para reconocer la irreversible realidad interconectada en la que habitan sus alumnos. Son personas que deben ser convencidas de la importancia que reviste incluir TIC en la enseñanza, capacitados en el uso de esas tecnologías y preparados para crear contenidos en plataformas virtuales.

d) Con una frecuencia cada vez mayor, los docentes somos sensibilizados al respecto de la tecnología educativa y en general, las prestaciones educativas que pueden tener las herramientas digitales del momento. Es cierto que estamos lejos de tener una planta docente creativa y no solo consumidora; pero estamos en el camino hacia ello. La ventaja es que cada vez más profesores nativos digitales estamos involucrados en el proceso educativo; al ser miembros de la generación milenaria (e incluso postmilenaria), no se nos tiene que convencer de las bondades de la tecnología en la educación: nosotros henos crecido con la tecnología; a estas nuevas generaciones de docentes, se les debe preparar para ser creadores de recursos educativos abiertos (Fischer, Hilton III, Robinson y Wiley, 2015), discutir temas de forntera, etcétera. Y esto constituye un capital humano notable y prometedor.

5. La educación a nivel global se está descentralizando desde el ámbito formal hacia el ámbito informal. Florecen conferencias, recursos educativos abiertos de toda índole, MOOC's que son ofrecidos por las universidades mismas y aplicaciones que potencian las habilidades metacognitivas de los aprendientes en todo el mundo, conectados a través de redes de aprendizaje. Estamos en un escenario donde la educación trasciende las paredes de la escuela.

e) Esta descentralización es un efecto de los nuevos intereses de la sociedad contemporánea; hemos dejado atrás las verdades si no eternas por lo menos duraderas, los conocimientos permanentes para retomar verdades prácticas, a las que accesamos de manera aleatoria y casi nunca lineal, por eso existen tantas opciones para aprender y desarrollar habilidades importantes (quizás decisivas) para la vida. Quienes trabajamos para una institución educativa, lejos de ver esta realidad virtual, interconectada, hipertextual como una amenaza, podemos integrarnos a ella o, mejor dicho, reconocer que somos parte de ella, y encauzarla hacia los objetivos de alta calidad que manejamos como parte de nuestra práctica y nuestra formación.

Es un gusto compartir las ideas con ustedes. Ojalá puedan comentar.


Leopoldo Basurto Hernández


Referencias

Fischer, L., Hilton III, J., Robinson, T. J. y Wiley, D. A. (2015). A Multi-institutional Study of the Impact of Open Textbook Adoption on the Learning Outcomes of Postsecondary Students. Journal of Computing in Higher Education, pp. 1-14. Publicado en línea el 22 de septiembre de 2015. doi: 10.1007/s12528-015-9101-x

Lafuente López, L. (2015). eLearning: La transformación digital de la industria de la educación [Infografía]. Recuperado de https://learninglovers.wordpress.com/2015/10/01/eleaning-la-transformacion-digital-de-la-industria-de-la-educacion/

Prensky, M. (2010). Nativos e inmigrantes digitales. Cuadernos SEK 2.o. Recuperado de http://www.marcprensky.com/writing/Prensky-NATIVOS%20E%20INMIGRANTES%20DIGITALES%20(SEK).pdf

UNESCO (1998). Declaración mundial sobre la educación superior en el siglo XXI, artículos 9 y 10. Recuperado de http://www.unesco.org/education/educprog/wche/declaration_spa.htm

Ugarteche, Ó. y Martínez-Ávila, E. (2013). La gran mutación: El capitalismo real del siglo XXI. México: UNAM-Instituto de Investigaciones Económicas.

27 de marzo de 2016

Propuesta para educar en la postmodernidad

En esta ocasión se nos pregunta cómo educar en la postmodernidad, tomando en cuenta los valores y tendencias que caracterizan a esta filosofía/condición/época histórica (Colom Cañellas, 1997, p. 9; Lyotrad, 1991, p. 4; Marcos, 2010, pp. 95-99).

         En principio quiero adoptar una posición pragmática y realista: la forma que toma la educación en este momento, esto es, la manera en que tomamos parte en procesos de aprendizaje, ya sea como alumnos (en esta maestría), ya sea como docentes (en la UAEM), esta es la forma de educar en la postmodernidad. Nos encontramos en una transición, en un cambio de tiempos (Ugarteche y Martinez-Ávila, 2013, p. 25), por ello coexisten todas las formas educativas que podamos encontrar en este preciso momento.

         Ahora mismo conviven prácticas conductistas, constructivistas, instrucción tradicional, salones invertidos, todas las formas de e-learning; asimismo, existen aulas digitales, aulas digitales móviles, escuelas con solo uno o dos salones, donde conviven alumnos de todos los grados de primaria, etc. Esta diversidad de prácticas debería interpelarnos y llamar nuestra atención sobre la pluralidad educativa de nuestros días; tal diversidad puede ser más o menos deseable, pertinente, eficiente o eficaz (Evia Rosado, s. f., pp. 1-2), según se piense, pero más allá de eso, esta diversidad es actual, real.

         Ahora bien, no todas estas prácticas se encuentran orientadas según las características profundas de la postmodernidad, o alineadas con sus premisas. Uso aquí los términos “características profundas” y “premisas” para evitar hablar de valores de la postmodernidad, pues por definición la condición postmoderna combate y critica las metanarrativas que sancionan el sistema axiológico del que abrevan las instituciones modernas (Bosch Caballero, 2003, p. 27; Ortiz Millán, 2011, pp. 307-310). En consecuencia, cabe la reflexión acerca de lo que es viable en materia educativa una vez que asumimos nuestra existencia postmoderna: ¿qué perspectivas se abren?, ¿qué funcionaría mejor?, ¿cuáles objetivos orientarán la educación?, etc.

         En este cambio de tiempos me parece que la mejor forma de educar empieza por desmontar las metanarrativas asociadas al profesor y al alumno: el primero ha sido visto como el poseedor del conocimiento, el guardián del saber humano, el que enseña; el segundo ha sido visto como el receptor disciplinado del conocimiento, el que merced a un arduo proceso (vivido de preferencia en silencio) se apropia del conocimiento que le transmite el profesor. En un mundo en el que el acceso al conocimiento se encuentra a un clic de distancia, estas concepciones acerca de los actores que toman parte en el proceso educativo se han vuelto claramente obsoletas.

         Así, es momento de hacer que los estudiantes asuman su responsabilidad sobre el aprendizaje que desarrollan, de modo que la educación deje de gravitar en torno al rol del profesor en la práctica, pues sabemos que en el discurso los estudiantes ya son el centro de atención en la educación contemporánea. Con estudiantes y docentes corresponsables podrían conseguirse las aspiraciones constructivistas de aprendizaje significativo, desarrollo de habilidades metacognitivas y construcción cooperativa de conocimientos (Ertmer y Newby, 2013, p. 58).

         Como segundo punto, me parece pertinente reconocer el tipo de sujetos que somos, tanto nosotros como nuestros alumnos, y para esto no necesitamos citar autores o haber leído literatura especializada: disponemos de dispositivos móviles que portamos todo el tiempo, como ejemplo de una revolución tecnológica que trasmina todas la esferas de nuestra cotidianidad. Esto implica que nos encontramos en una suerte de formación permanente, constantemente estamos siendo educados, y aunque el hecho no es nuevo, el uso de tecnologías de la información y comunicación (TIC) potencia esta situación. Ha muerto la falacia de que escuela tiene el monopolio del conocimiento y de la información útil para la vida; por eso es tiempo de usar la tecnología y la formación permanente de maneras creativas, para que coexistan con las prácticas y objetivos de la escuela, mientras esta siga existiendo, pero también es momento de empezar a trabajar para un futuro sin escuelas.

         Se reclama el que la escuela se haya quedado rezagada con respecto al avance tecnológico, y en general frente a la dinámica vital de la sociedad contemporánea; pero vemos que sigue existiendo la educación, si bien ha cobrado formas diversas y novedosas. Probablemente uno de los grandes retos de la postmodernidad sea dejar de lamentar las crisis y obsolescencia de la escuela como institución, y emprender acciones para que la educación per se nos ayude a hacer trascender lo mejor de nuestra cultura humana, ya sea gracias a la escuela o a pesar de ella.

 Es un gusto compartir ideas con ustedes. Gracias por leer, ojalá puedan comentar.

@LeopoldoBasurto

Referencias

Bosch Caballero, M. del C. (2003). El reto de la escuela posmoderna: El papel de la educación en la era de la información. El Guiniguada, 12, 25-36. Recuperado de http://acceda.ulpgc.es/bitstream/10553/5466/1/0235347_02003_0002.pdf

Ertmer, P. A y Newby, T. J. (2013). Behaviorism, Cognitivism, Constructivism: Comparing Critical Features From an Instructional Design Perspective. Performance Improvement Quarterly, 26(2), 43-71. doi: 10.1002/piq.21143

Evia Rosado, C. (s. f.). Eficiencia, eficacia y contradicciones en las instituciones de educación superior. Recuperado de
         http://publicaciones.anuies.mx/pdfs/revista/Revista56_S1A2ES.pdf

Lyotard, J.-F. (1987). La condición postmoderna (2ª. ed). Buenos Aires: Cátedra.

Marcos, A. (2010). Ciencia y acción: Una filosofía práctica de la ciencia. México: FCE.

Ortiz Millán, G. (2011). ¿Depende la moral de la religión? En Vasconcelos, H. (coord.). Valores para la sociedad contemporánea: ¿En qué pueden creer los que no creen? México: UNAM.

Ugarteche, Ó. y Martínez-Ávila, E. (2013). La gran mutación: El capitalismo real del siglo XXI. México: UNAM-Instituto de Investigaciones Económicas.

Una lectura epistemológica de la Alegoría de la Caverna


a) Lecturas epistemológicas
Habría mucho por decir en torno a la teoría platónica sobre el conocimento; sobre todo por sus fuertes vínculos con las raíces del pensamiento occidental, actualizado en la modernidad y sus aspiraciones.

No obstante, para concentrarme en las dos cuestiones que guían este foro, empiezo por decir que la frase antecedente a las preguntas es de índole generalizadora y objetivista: en primer lugar trata de abarcar todas las formas de conocimiento; y, en segundo lugar, señala una separación esencial entre el sujeto cognoscente y el objeto conocido (Della Porta y Keating, 2008, p. 23), de ahí que deba establecerse una relación entre ellos. Especialmente esta segunda particularidad tiene implicaciones epistemológicas decisivas, pues como argumentan Delanty y Strydom (2003, p. 14), supone una actitud puramente teórica del observador, una cierta toma de distancia con respecto al objeto, que es el quien ocupa el centro de atención.

Ahora bien, antes de hablar del momento en que esta sentencia se hace presente en la discusión de la alegoría de la caverna, quiero señalar que en temas filosóficos y en general en todas aquellas materias que para su estudio involucran textos clásicos, el mejor procedimiento exige tener a la vista ese texto. No dudo de la buena intención de incluir el video cuyo vínculo de acceso se incluye en los materiales de estudio para la semana 1 de esta asignatura (https://www.youtube.com/watch?v=ffNbC0O5XCg); pero al estar alojado en el canal de un usuario que promueve tanto temas de coaching como de superación personal, mezclados con pseudo filosofías e interpretciones de filosofía, considero que hay una indeseable tendencia pseudo académica que me gustaría evitar. En consecuencia, aunque he visto el recurso en línea antes citado, retomo y sigo de preferencia el texto de República (514a-521b), en la traducción de Gredos, disponible en línea en el siguiente vínculo: http://www.unsam.edu.ar/escuelas/ciencia/docs/Platon%20El%20mito%20de%20la%20caverna%20-%20Admisi%C3%B3n%20IEU.pdf; así como la compilación que del mismo hace Diego Sánchez Meca (2012) en las pp. 47-48.

La sentencia:  “El conocimiento es por tanto una relación que se establece entre un sujeto y un objeto por la cual el sujeto incorpora o adquiere en su mente la realidad o verdad del objeto conocido”, hace su aparición en la alegoría de la caverna en dos momentos notables:

1. Los hombres encadenados han estado expuestos a sombras proyectadas sobre el único muro que pueden ver, así como a voces emitidas por los hombres que detrás de ellos -y sin que los encadenados sean conscientes de tal situación-, elevan figuras variadas iluminadas por el fuego. Esas sombras y esas voces son lo único real y, por ende, verdadero para los encadenados, de acuerdo con el criterio antiguo de verdad (Luventicus, 2003), pues son precisamente esas sombras y voces lo único que han podido ver y oír; luego, son lo único que conocen. Así, claramente puede reconocerse la existencia de una relación establecida entre los objetos (sombras de objetos) y los sujetos (hombres encadenados), por la que vienen dadas la realidad y la verdad de dichos objetos.

En el díalogo mismo, los interlocutores concuerdan en que, dadas las limitadas condiciones en que viven los hombres de la caverna, seguramente piensan que las sombras proyectadas son objetos reales, y que las voces escuchadas enuncian los nombres de esos objetos: para ellos esa es la realidad y la verdad; ignoran la realidad luminosa que solo merced a esfuerzo y dolor puede contemplarse en el exterior de la caverna.


2. Uno de los prisioneros es desatado y forzado a dirigirse hacia la luz, es decir, se le libera por la fuerza; después de vencer su resistencia inicial y su pertinacia en volver al mundo de sombras en que vivía, su percepción se adapta a las nuevas condiciones y puede contemplar lo real, además de que se hace consciente de ello. Por eso reputa su anterior vida como fruslería y se siente feliz por el cambio que ha experimentado. En este momento el hombre liberado está expuesto a los objetos iluminados por el sol, no meramente a sombras proyectadas en una pared, por ello también cambia la noción de realidad y verdad que tiene; en otras palabras, cambia la relación que establece con los objetos y cambia asimismo el conocimiento al que accede.


b) Explicación de las respuestas

Los dos momentos en que a mi parecer entra en juego la frase que precede a las preguntas, son muestra de procesos de conocimiento en los que se ven involucrados factores críticos, o bien "elementos estructurales" como señala García Moreno (s. f., p. 4): el sujeto cognoscente, los objetos de conocimiento y las percepciones de los sujetos. Platón argumenta en el diálogo que los prisioneros tienen ojos y ya los usan, luego no se trata de darles esa facultad, sino de hacer que usen la visión en la dirección correcta, que miren hacia donde deben (Sánchez Meca, 2012, p. 48). Entonces la percepción está presente, pero el resultado de percibir depende de la situación del sujeto: 1) si está al fondo de la caverna, atado y reducido en su movimiento, percibe solo una pared donde se proyectan sombras y algunas voces que emiten quienes portan las imágenes que dan lugar a dichas sombras.; 2) si está a plena luz del día, percibe la gama de colores y diversidad de objetos que pueblan el mundo, como dice la narración del video.

De esta manera, la situación del sujeto determina sus percepciones y más allá de que para Platón el sujeto deba mirar en la dirección corecta y no en la equivocada, sea el primer caso o sea el segundo, existe percepción. Esta determina lo que el sujeto asume en su mente que es la realidad, además de darle elementos de juicio para evaluar lo verdadero de dicha realidad. En consecuencia, el sujeto encadenado asume que las sombras que observa y las voces que oye, constituyen su realidad y no concibe la existencia de otra. Por esto mismo el diálogo narra la primera reacción del sujeto que es arrastrado a la luz: no puede asumir que ese elemento que le ciega los ojos sea real, carece de elementos para juzgar esa realidad, por ello procura volver al mundo inferior que sí conoce, con cuyos objetos su alma ha establecido una relación. También por eso los prisioneros se burlan del compañero que ha visto la luz del mundo superior, pues no conciben la existencia de otra realidad, no tienen una relación establecida con los objetos de ese mundo: no lo conocen.


c) Conclusión

Con todo, estas observaciones epistemológicas no constituyen el meollo de la alegoría de la caverna, sino el fin de la educación y el acceso del alma al mundo inteligible como liberación. Sobre el primer aspecto, es claro que la educación se hace operativa en términos de corrección: dirigir la facultad sensorial del sujeto hacia la dirección correcta, ponerla en camino de acceso al mundo superior, el de las ideas, claro está (Platón, s.f., p. 324). En lo que hace al segundo aspecto, la percepción no podría añadir conocimiento al sujeto, sino aportar una suerte de indicios al alma humana que le permitirían recordar las ideas con las que estuvo en contacto, es decir, conoció en su existencia precorpórea (Sánchez Meca, 2012, p. 48).

Es cuanto puedo comentar al respecto. Ojalá puedan hacerme llegar sus comentarios.

Gracias.


@LeopoldoBasurto


Referencias

Academia de Ciencias Luventicus (2003, septiembre 22). Diversas acepciones del concepto "verdad" [Weblog post]. Recuperado de http://www.luventicus.org/articulos/03A017/index.html

Delanty, G. y Strydom, P. (2003). Philosophies of Social Science: Classic and Contemporary Readings. Maidenhead, UK y Filadelfia, PA: Open University Press.

Della Porta, D. y Keating, M. (2008). Approaches and Methodologies in the Social Sciences. Cambridge, UK: Cambridge University Press.

García Moreno, F. (s. f.). La filosofía como racionalidad teórica: conocimiento, verdad y realidad. Recuperado de http://www.aafi.filosofia.net/didactica/apuntes/primero/tema3.pdf

Platón, La república. Recuperado de http://www.nueva-acropolis.com/filiales/libros/Platon-La_Republica.pdf

Sánchez Meca, D. (2012). Teoría del conocimiento (2a. ed.). Madrid: Dykinson.

Educación en el cambio de tiempos


Durante estas semanas he podido compartir experiencias, expectativas, ideas nuevas, otras revisitadas y he entrado en contacto con muchas formas de experimentar y visualizar la educación; en consecuencia, al hacer un balance de lo aprendido, destaco lo siguiente.

1. Muy pocos se resisten a suscribir la idea de que nos encontramos ante un cambio de tiempos que supone cierto grado de crisis ante transiciones de muchas índoles y consecuencias a veces insospechadas. Estamos ante una suerte de sello cultural (Zeitgeist) que involucra nuevas aspiraciones, nuevas pasiones, nuevos comportamientos; cambios políticos y económicos que generan nuevas jurisprudencias, instituciones y artes.

Frente a esta realidad cotidiana del siglo XXI, los actores involucrados en la educación tenemos la decisión de ubicarnos a la zaga o a la vanguardia; la responsabilidad de asumirnos como víctimas o como beneficiarios de este proceso, de este cambio de tiempos, es solo nuestra; y en la medida en que dimensionemos la magnitud de las transformaciones y la magnitud de nuestro papel educativo, tomaremos parte activa y propositiva en el proceso de alcance global y de impacto, en principio local: nuestra práctica docente, nuestros procesos de meta aprendizaje, nuestro grupo, nuestra escuela...

2. Ante el cambio de tiempos, se requiere (y aun se exige) una educación que responda a las condiciones imperantes; una educación adecuada a las nuevas formas de pensar, de ser y de hacer. Esto supone un reto mayor desde que el sistema educativo tal como lo conocemos, es una institución decimonónica hija de la Ilustración, alineada con los valores, prácticas y aspiraciones decimonónicos-ilustrados (naturalmente). En este momento se discute la implementación de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) en el ámbito educativo, su alcance y pertinencia; asimismo hay visiones más ambiciosas que buscan trascender la mera adaptación de la tecnología a un sistema educativo obsoleto, para pantear la posibilidad de una educación propia de la era digital y que responda a las necesidades historicas de la sociedad de la información y del conocimiento.

3. Entonces entran en escena los modelos de entrega del servicio educativo a distancia, que si bien están basados en la ya añeja idea de la Tecnología Educativa (TE), están potenciados por las TIC contemporáneas como chat, videoconferencia, animación 3d, etc., basadas en internet, particularidad que los hace atractivos y decididamente marcan la vanguardia educativa. En esta vanguardia se ven involucrados los entornos virtuales de aprendizaje, cuyo desconocimiento por parte de los docentes es también un signo de los tiempos que vivimos, así como una área de oportunidad muy importante que debemos atender de la manera más abierta y asertiva que nos sea posible.

4. ¿Cómo plantear una nueva educación si nuestros alumnos están por encima de nuestras competencias tecnológicas? ¿Cómo transformar la visión y práctica de la educación tradicional, si nos mostramos renuentes a la utilización de las TIC? Hay algunas preguntas como estas que vinieron a mi mente a lo largo del curso, y considero que las actividades propuestas por el tutor coadyuvaron a esclarecerlas y llevarlas a dimensiones diversas, además de que me permitieron revisitar aplicaciones y conceptualizaciones que conviene tener presentes.

5. Finalmente, quiero señalar que la gran lección es la integración del conocimiento: no basta con tener nociones de los modelos y teorías del aprendizaje; tampoco basta con saber acerca de los modelos de entrega; es preciso aprender a conjuntar ambos recursos para integrarlos en un discurso coherente. Pongo un ejemplo: en el video que analizamos, los principios del modelo cognitivo (muy cercanos, por cierto, a la versión constructivista del mismo) son los que articulan el modelo de entrega virtual... los conocimientos están siempre imbricados y constituyen totalidades que nosotroa estamos llamados a comprender en profundidad. Pero a pesar de cuánto podamos saber y entender al respecto, no haremos sentido de ello sin la aplicación a nuestro entorno educativo cotidiano: los aprendizajes en esta maestría (particularmente en esta materia) tienen ya una pertinencia en mi práctica docente, pues de manera permanente busco cómo mejorarla. Como ejemplo pongo la utilización de las herramientas que presentamos en el foro de la semana 3.

Ha sido un gusto compartir el aprendizaje con ustedes. Gracias.

@LeopoldoBasurto

Al redactar me fueron de ayuda las ideas de Samuele Mazzolini, en su artículo Ecuador y el Zeitgeist moderno, publicado en El Telégrafo, sección Opinión, 31 de marzo de 2015.

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